top of page

A miles de kilómetros de casa, más cerca de mí.

  • Foto del escritor: Imanol Sánchez Vizcor
    Imanol Sánchez Vizcor
  • 25 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Escribo estas líneas desde la misma terminal del aeropuerto de Madrid, justo antes de embarcar rumbo a México. La maleta está hecha desde hace horas, pero la cabeza sigue viajando por delante. No es un trayecto cualquiera. No es solo un cambio de país ni una nueva campaña taurina. Es una decisión consciente de salir de mi zona de confort, de enfrentarme a lo desconocido con la ilusión intacta y el respeto que merece todo lo que importa de verdad.


México es otro mundo: otro público, otra manera de sentir, otro tipo de toro y otra exigencia. Miles de kilómetros me separan de casa, de lo cotidiano, de lo seguro. La incertidumbre existe y sería absurdo negarla, pero no me pesa; al contrario, me activa. Porque el miedo moderado también es una forma de responsabilidad, y porque las decisiones que nacen desde la comodidad rara vez te hacen crecer.


Estoy en una etapa de mi vida en la que no necesito torear para vivir, y quizá por eso esta decisión tiene aún más valor. Nadie me empuja, nadie me obliga. Voy porque quiero, porque necesito medirme conmigo mismo, porque siento que le debo a mi profesión una entrega sincera, sin excusas ni atajos. Torear cuando es fácil tiene mérito, pero hacerlo cuando no es imprescindible es una declaración de principios.


Este viaje no va solo de contratos ni de fechas. Va de ponerme a prueba, de escucharme, de comprobar hasta dónde llega mi compromiso real con el toreo.


México me ofrece la oportunidad de crecer, de aprender en un entorno distinto, de asumir que cada tarde puede enseñarme algo nuevo si voy con la actitud correcta. Sé que saldré cambiado, pase lo que pase en el ruedo.


Desde esta terminal del aeropuerto de Madrid, antes de partir, no llevo certezas ni promesas. Llevo ilusión, respeto y una convicción clara: salir de la zona de confort también es una forma de fidelidad con uno mismo. Y hoy, a miles de kilómetros de casa, empiezo una experiencia que sé que me hará crecer como torero y como persona.

 
 
 

Comentarios


bottom of page